Translate

Friday, August 7, 2015

Sin rostros...



Hace algunos días, fui al hogar a sacar fotos para enviar a unos benefactores. No está permitido sacar fotos de los niños sin autorización. Y, cuando uno saca fotos—con autorización—no puede mostrar las caras de los niños. Es así para proteger su identidad y sus historias.
Saqué unas hermosas fotos de los chiquillos, no porque soy buena fotógrafa (no sé cómo editar las fotos que tengo), sino porque los niños son hermosos. Mirando las fotos ayer en la noche, no pude dormir.

Sacar fotos pero no mostrar rostros. Contar la historia del hogar pero guardar en confidencialidad los detalles de las historias de los niños.

Me hizo reflexionar. A veces, pienso que la vida de ellos es así: muchas personas vea una parte de su historia, pero no los miran a los ojos. No se toman el tiempo de conocer su realidad.

Muchas veces yo soy una de esas personas. A veces no me tomo el tiempo conocerlos, de simplemente estar con ellos, de aprenderme sus nombres, de disfrutar sus chistes y sus logros en el aprendizaje. Muchas veces me enfoco en su dilema de ser un/a niño/a sin padres y no en el hecho de que son un/a niña/o.

Cuando trabajé para una agencia que ayuda a niños sin padres en Zambia y Zimbabue, mi jefa me enseñó una regla sumamente importante: nunca te refieras a los niños como "huérfanos", sino como "niños/as sin familia/sin padres" o "niños/as en situación de huérfano" o "niños/as que perdieron a sus papás".

¿Por qué?

Porque su característica más importante no es que se quedaron sin padres. Lo más importante de ella/él es que es una persona. Es un niño. Es una niña. Y tiene toda una personalidad, habilidades y gustos, y el hecho de que está disponible para ser adoptado/a es solo una pequeña parte de la increíble persona que es.

Entiendo, y estoy 100% de acuerdo con la regla de no mostrar las caras los niños en fotos y, sin embargo, encuentro que eso hace más fácil para nosotros el solo pensar en ellos como "huérfanos" y no como los individuos increíbles que son.

Tienen caras, nombres e historias. Mi deseo es que podamos aprender sus nombres y sus historias.

¿Cómo?

Quizás puedes hacer voluntariado en un hogar. Quizás puedes hablar con gente que se encuentra en el proceso de adopción y apoyarlos. Quizás puedes donar dinero o pañales...

Seguramente también tienes ideas o historias o comentarios. ¡Me encantaría escucharlas y compartirlas en el blog! Escríbeme a sarah.e.baranik@gmail.com